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La República de Eslovaquia, se encuentra situada en Europa central y comparte fronteras con la República Checa (NO), Polonia (N), Ucrania (E) Hungría (S) y Austria (SO). Su superficie es de 49.034 kilómetros cuadrados; con una población aproximada a los 5.445.324 habitantes, desde el último censo realizado en el año 2011. Las minorías que habitan en la república son húngaras y romaníes; y la capital del país es la ciudad de Bratislava.

En Eslovaquia, el idioma oficial es el eslovaco, aunque cabe destacar que en otras poblaciones en las que habitan otras nacionalidades, será posible encontrar lenguas cooficiales, como el húngaro.

Con respecto a la economía, el país posee una inflación del 4,7 % y la moneda oficial utilizada es el euro. Su forma de gobierno es República Parlamentaria.

Por otro lado, en lo que concierne a la cultura del país y religión, cabe destacar que aproximadamente el 60% de la población profesa la religión católica mientras que sólo un 10% se remite a otro tipo de creencias de distintos tipos.

La antigua Checoslovaquia se originó a partir de la disolución del Imperio Austrohúngaro de los Habsburgo desde el siglo XVI. Al término de la I Guerra Mundial, el 14 de noviembre de 1918, se proclamó la República de Checoslovaquia, que comprendía los territorios de Bohemia, Moravia, Eslovaquia y parte de Silesia.

En 1944 estalló en Eslovaquia el Levantamiento Nacional, que condujo a que el Ejército nazi entrara en el país. El Estado Checoslovaco fue restablecido tras la entrada del ejército soviético.

La “Revolución de Terciopelo” de 1989, inspirada en los cambios producidos en el mundo comunista a partir de la caída del muro de Berlín, condujo a Checoslovaquia a un sistema democrático.

La Asamblea Federal Checoslovaca aprobó la Ley sobre la Disolución de la Federación y el 1 de enero de 1993 la República Federativa se escindió en dos Repúblicas: la checa y la eslovaca.

Vía: Terra
Imagen: Viaje a Europa del Este