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Entre todos los sitios que podemos visitar en Eslovaquia, evidentemente Bratislava, la capital es uno de los mejores, y una vez allí, sin dudas en algún momento te vas a encontrar con el Puente Nuevo. En concreto, si bien se trata de uno de los cinco puentes que unen las dos orillas del río Danubio, la verdad es que es el más interesante de todos ellos, y te recomendamos que te tomes el tiempo de visitarlo.

De esta forma, el Puente Nuevo, también conocido como “Nový Most”, se encarga de unir la parte norte de Bratislava con Petrzalka, con la ventaja que ello significa pues este último es un barrio que tampoco puedes perderte, dado que allí se encuentran algunas de las más hermosas construcciones, a modo de casas y mansiones, que se han levantado en esta parte de Eslovaquia.

El puente, que se llama oficialmente “Puente SNP”, fue construido entre 1967 y 1972 en cemento armado, y con algunas refacciones a lo largo del tiempo, en la actualidad cuenta con 431 metros de largo y 21 metros de ancho, que se sostienen únicamente a partir de cables de acero. Es decir, al contrario de lo que suele suceder, verás que el Puente Nuevo no tiene ningún tipo de pilares que lo sostengan en su recorrido.

Más allá de todo eso, una vez que lo estés cruzando, será imposible no observar sobre el lado derecho, saliendo de Bratislava, un disco con forma de platillo volante u OVNI, que se halla a unos 80 metros de altura. Se trata de un restaurante giratorio del que estaremos hablando más adelante, y que si bien es muy costoso, nos ofrece algunas de las mejores panorámicas de la ciudad.

Vía: Adictos a los viajes
Imagen: Imágenes de Bratislava