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Eslovaquia, destaca por ser un país inmensamente rico culturalmente. Pues así, el arte ocupa un lugar privilegiado en la constitución de un país que invita a turistas de todo el mundo a involucrarse con ella y apreciar las más interesantes raíces de tales expresiones con el país.

De esta manera, es posible encontrar una vinculación más que interesante entre el país eslovaco y uno de los artistas más destacados internacionalmente a lo largo de la historia de la humanidad. Es así, como la vida y obra del excéntrico y distinguido Ludwig van Beethoven se encuentra profundamente ligada a Eslovaquia, más específicamente al pueblo de Dolná Krupa.

En este sentido, este pueblo que alcanzó gran parte de su renombre gracias a Beethoven, se encuentra situado a 60 kilómetros de la ciudad de Bratislava. Y asimismo, establece en él la relación de Beethoven con la familia Brunswick.

Pues en este pueblo, el excéntrico y reconocido músico se ocupó de enseñar a los jóvenes de la familia a tocar el piano durante varias temporadas. Ya que la familia, era destacada por ser una de las más importantes de la aristocracia húngara.

Las clases que Beethoven le otorgaba a la familia eran llevadas a cabo en el palacio de Dolná Krupa, el cual fue construido entre los años 1793 y 1794. Era el palacio más antiguo de Eslovaquia y contenía en él un atractivo parque inglés de aproximadamente 17 hectáreas de extensión.

En la actualidad, el palacio forma parte de uno de los monumentos más clasicistas del país y pertenece desde el año 2003 al Museo Nacional Eslovaco, donde se presenta una exposición de varios instrumentos musicales.

Por otro lado, próximo al palacio, se encuentra un pequeño edificio en el que vivía un jardinero y además, donde se alojaba el músico cuando visitaba el pueblo. Además, un antiguo teatro que ya no puede ser apreciado, donde Beethoven otorgaba fabulosos conciertos.

Vía: Eslovaquia.SK
Imagen: Pic

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