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Si hay una característica que define a Eslovaquia en cuanto a su alimento, esa es la producción de queso. Si por ejemplo uno realiza un viaje al país y un día se le ocurre visitar un supermercado, podrá observar en la mayoría de ellos que todos tienen un sector único destinado pura y exclusivamente a diferentes tipos de quesos. Si se le presta atención, se verá que en muchos casos tienen colocada una bandera encima, lo cual significa que ese queso en particular es producido dentro de Eslovaquia.

El tipo de queso de más ventas en el país es el ahumado, que se presenta en forma de cinta, de unos tres centímetros de ancho y enrollada sobre sí misma. Según coincidieron muchas de las personas que lo han probado, tiene un sabor un tanto extraño, y suele ser consumido junto con pan. Hay que tener en cuenta que el pan típico del país es una pequeña barrita de pan blanco, que vista por fuera parece muy tierna, pero que en realidad es un poco seca por dentro. Por supuesto que los panes saborizados son muy vendidos también en la mayoría de las panaderías.

Sin embargo, obviamente hay otras alternativas para comer, por ejemplo, si uno visita la estación de tren de Bratislava, hay muchos locales que ofrecen comidas rápidas por tan solo 2 o 3 euros, siendo entre las más solicitadas una salchicha picante parecida al chorizo.

En cambio, si se busca una buena comida típica eslovaca, lo mejor es recurrir a la zona del centro histórico de Bratislava, en donde por 15 euros se puede cenar un menú o un plato único; así como también visitar Flag Ship o Slovak Pub, y comer un buen menú tradicional por tan solo 4 euros.

Via: Guía Mundial de Viajes
Imagen: Mochila Feliz