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Bratislava, capital de la hermosa Eslovaquia, es una de las ciudades más visitadas por los viajeros que eligen este país como destino. Pues ciertamente, la misma ofrece una gran variedad de atractivos y muchas representaciones de la cultura del país; por lo que se presenta como el sitio indicado para quienes buscan indagar en estos aspectos y encontrar en una sola ciudad, lo mejor del país.

Sin embargo, esta ciudad, distinguida por albergar la casa más angosta del mundo y estatuas colgantes jamás antes vistas que suspendidas en el aire están en perfecto equilibrio generando un escenario mucho más llamativo y divertido, también tiene algunas cuestiones que no son realmente conocidas por los viajeros y que resulta interesante saberlas, mas aun si dentro de vuestros intereses está la historia.

En este sentido, una de las particularidades de Bratislava, es que antiguamente, más precisamente hasta el año 1918, su nombre era Presburgo. Por lo cual, muchos libros de historia, antiguos, presentan a la capital del país con este nombre y no con el que se lo conoce actualmente.

Y la razón por la cual su antiguo nombre era Presburgo, también es una historia interesante a saber. Pues en el año 1918, Eslovaquia se separa del imperio Austro-Húngaro, pasando así a formar un país junto con los checos.

De esta manera, al separarse, los habitantes buscan un nombre que identificara el origen eslavo de la ciudad, donde surgió “el castillo de Breslav”, del cual deriva Bratislava, puesto que escritos antiguos aseguran que la ciudad era conocida de esta forma.

Vía: Eslovaquia
Imagen: Viaje a Europa del Este