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Aunque Eslovaquia suele ser una nación de lo más interesante para con muchos de los que la visitan, tampoco deja de ser cierto que otras personas tienen inconvenientes. Es eso precisamente lo que sucede con los ciudadanos romaníes que pretenden instalarse en esta nación, una nación dentro de otra que se siente desplazada al punto de que muchos de ellos han perdido los derechos humanos más básicos de todos.

El caso es que actualmente unos 500.000 romaníes habitan en Eslovaquia, todos ellos bajo las mismas situaciones de aislamiento, y sólo tienen cercanías con otros representantes de su propia etnia. Lo curioso es que en conjunto, representan prácticamente un 10% de la población de Eslovaquia, una cantidad de personas que podría tomar toro tipo de decisiones, pero que aquí se ven indefensas al máximo.

Si pensamos además que los romaníes son los únicos que, a pesar de las estadísticas favorables para prácticamente todo el país, no han visto mejoradas sus condiciones de vida, pues está más que claro que se trata de un pueblo que vive en una especie de isla dentro de otro. De hecho, no son pocos los que creen que muchos de los principales males de la sociedad eslovaca se deben a la presencia de ellos en sus tierras.

Para dar un ejemplo, los últimos informes internacionales detallan que sólo uno de cada cinco romaníes han podido completar la escuela secundaria, mientras que en el caso de los eslovacos, eso sucede en cuatro de cada cinco casos. Incluso, nueve de cada diez de ellos llegan a estar por debajo de la línea de la pobreza.

Vía: Global Voices Online
Imagen: Vice